Me llamo Paco Soto y, tras ocho años en una multinacional de la elevación, en su sección de montajes en obra nueva, el final se veía venir, y diría yo que desde hacía tiempo. Lo que no se sabía era quien sería el primero en caer, aunque en mis quinielas era yo el principal acertante (ojalá tuviera el mismo tino en el "euromillón"), ya que con un compañero con casi 20 años en la empresa y conociendo la forma de ver las cosas de la empresa y su estructura, tampoco es que requiriera grandes dotes adivinatorias para adivinar el resultado.
En cualquier caso al final, cuando me dieron mi finiquito, mi primera impresión fue "ahora puedo ser lo que yo quiera" y aquí estoy.
He de decir que en esa primera impresión no dije que fuese a ser fácil ni rápido, pero sé que ocurrirá y, de hecho, así está siendo.
En una llamada de un amigo, descubrí lo que todos mis amigos, familiares y yo mismo sabíamos y que todo aquel que me conoce me confirma: estoy hecho para compartir mis conocimientos y ayudar a otros a que aprendan algo nuevo.
Y al final en ello me encuentro, intentando ejercer como formador y ayudar a todo aquel que quiera a aprender algo nuevo, a aprender a aprender, a desarrollar pensamiento crítico, a no creerse lo que le digan ni lo que lea sin contrastarlo y, sobre todo, a escuchar y respetar.
Ayer mismo le decía a un amigo: "estoy poniendo mi granito de arena para que todo el mundo quiera ser mejor y ayudar a mejorar la situación y su entorno".
Un saludo
22/2/12
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